El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó nuevas declaraciones que aumentaron la tensión con el gobierno cubano al afirmar que sería “un honor” para su país “tomar” o “liberar” la isla. El mandatario hizo estos comentarios durante una rueda de prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Al referirse a la situación en Cuba, Trump sostuvo que la isla atraviesa un momento de gran debilidad y aseguró que Estados Unidos podría actuar si lo considerara necesario. “Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera”, expresó ante los periodistas.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y el gobierno del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, marcado por la profunda crisis energética que atraviesa el país caribeño. En las últimas semanas se registraron apagones masivos e incluso una desconexión total del sistema eléctrico en varias regiones de la isla.
La situación se agravó luego de que la administración estadounidense advirtiera que podría imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, una medida que habría reducido el flujo de combustible hacia el país.
Desde el gobierno cubano sostienen que el colapso energético está vinculado a las restricciones económicas y comerciales impulsadas por Estados Unidos. En cambio, desde Washington señalan que el régimen enfrenta un deterioro económico estructural y serias dificultades en su sistema energético.
En intervenciones anteriores, Trump ya había señalado que un eventual control sobre la isla podría producirse de forma “amistosa” o mediante otras vías, en medio de la presión diplomática y económica que mantiene su administración sobre el gobierno cubano.
Trump volvió a tensar la relación con Cuba al decir que sería “un honor” tomar o liberar la isla
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país podría “tomar” o “liberar” Cuba y calificó a la isla como una nación debilitada. Sus declaraciones se producen en medio de la crisis energética que atraviesa el país caribeño y del aumento de la presión política y económica desde Washington.