












La ciudad de Córdoba incorporó una nueva propuesta comercial con la apertura de una carnicería automatizada que funciona las 24 horas en el barrio Villa Warcalde.
El establecimiento ofrece cortes de carne envasados al vacío y una variedad de productos para picadas a través de una máquina expendedora. El sistema permite realizar compras durante todo el día sin necesidad de contar con atención presencial.
El desarrollo del emprendimiento demandó un año de trabajo y requirió una inversión inicial de 11.000 dólares.
Durante los primeros dos meses de funcionamiento, la facturación pasó de 500.000 a 600.000 pesos.
Ante la respuesta obtenida y las consultas de potenciales inversores, los impulsores del proyecto comenzaron a planificar una expansión hacia otras ciudades del país mediante un modelo de franquicias.