El aeropuerto de Neuquén se queda sin pronosticadores por falta de profesionales

La oficina de pronóstico meteorológico del Aeropuerto Internacional de Neuquén dejará de funcionar por falta de especialistas. Mary Stevens, quien trabajó allí durante 42 años, advirtió sobre el déficit de pronosticadores que afecta al país y destacó la necesidad de formar nuevas generaciones para sostener la vigilancia y las alertas meteorológicas regionales.
Hace 2 horas Actualidad

La oficina de pronóstico meteorológico del Aeropuerto Internacional Presidente Juan Domingo Perón de Neuquén dejará de funcionar debido a la falta de profesionales especializados. La situación fue explicada por Mary Stevens, pronosticadora con 42 años de trayectoria, quien advirtió que el déficit de especialistas también afecta a otros aeropuertos del país.

Según explicó Stevens, durante años la Universidad de Buenos Aires ofreció una tecnicatura específica en Meteorología Sinóptica, cuyos egresados podían desempeñarse como pronosticadores aeroportuarios. La carrera fue cerrada durante la década de 1990 y posteriormente reemplazada por un esquema de licenciatura con un título intermedio.

Para la especialista, ese cambio contribuyó a generar una falta de profesionales con la formación necesaria para cubrir las oficinas de pronóstico de los aeropuertos. Si bien en los últimos años se incorporaron nuevas tecnicaturas en La Plata y San Luis, la cantidad de egresados todavía no alcanza para cubrir la demanda existente.

El cierre de la oficina neuquina también tendrá impacto en las tareas de vigilancia meteorológica y seguimiento de las condiciones locales. Stevens explicó que los pronosticadores de cada región aportan información directa a los equipos centralizados de Buenos Aires y mantienen contacto con organismos como Defensa Civil.

Ese intercambio permite sumar datos obtenidos en el territorio y mejorar la evaluación de fenómenos meteorológicos que pueden generar riesgos. Con el cierre de la oficina de Neuquén, esas tareas dejarán de realizarse de manera permanente desde el aeropuerto y el seguimiento continuará mediante los servicios centralizados.

La comunicación con Buenos Aires seguirá disponible para realizar consultas cuando sea necesario. Sin embargo, Neuquén dejará de contar con el trabajo cotidiano de los especialistas que durante años realizaron pronósticos y seguimiento meteorológico desde la región.

La oficina comenzó a funcionar en septiembre de 1994. Durante más de tres décadas, Stevens desarrolló allí tareas vinculadas con el pronóstico aeronáutico y la observación de las condiciones meteorológicas, hasta su próxima jubilación.

La profesional también planteó la necesidad de incentivar a los jóvenes a estudiar meteorología. Consideró que existe poco interés por las carreras relacionadas con las ciencias y advirtió que la falta de especialistas puede afectar diferentes áreas que dependen de observaciones y pronósticos confiables.

Stevens señaló además que las aplicaciones meteorológicas y los modelos utilizados por distintas plataformas digitales se alimentan de grandes cantidades de información generada por los servicios meteorológicos de numerosos países. Dentro de esos datos se encuentran las observaciones realizadas en aeropuertos.

Después de 42 años de actividad, la pronosticadora sostuvo que continuará disponible para realizar consultas al Servicio Meteorológico Nacional. Su principal preocupación está puesta en la formación de nuevos profesionales que puedan ocupar los puestos que quedarán vacantes y garantizar la continuidad de las tareas de vigilancia y pronóstico meteorológico en las distintas regiones del país.