












El ex emir de Qatar, Hamad bin Khalifa Al Thani, falleció a los 74 años y el gobierno del país decretó jornadas de duelo oficial en homenaje a una de las figuras más influyentes de su historia reciente.
Durante su mandato impulsó la candidatura que permitió a Qatar convertirse en el primer país de Medio Oriente en organizar una Copa del Mundo. Esa decisión transformó al país en un actor central del escenario deportivo internacional y consolidó una estrategia de fuerte inversión en el fútbol.
Su imagen quedó grabada en la memoria de millones de personas durante la final del Mundial de 2022, cuando colocó el tradicional bisht sobre los hombros de Lionel Messi antes de que el capitán argentino levantara el trofeo.
Con su fallecimiento concluye una etapa marcada por la utilización del deporte como herramienta de proyección internacional y por uno de los acontecimientos futbolísticos más importantes de las últimas décadas.