Las autoridades sanitarias de Brasil mantienen bajo observación a dos pacientes con síntomas compatibles con el ébola que permanecen aislados en hospitales de San Pablo y Río de Janeiro. Ambos habían viajado recientemente a países africanos donde se registra un brote de la enfermedad, aunque por el momento no existen casos confirmados en territorio brasileño.
El primer paciente es un hombre de 37 años que estuvo en la República Democrática del Congo. Fue internado en el Instituto de Infectología Emílio Ribas, en San Pablo, luego de presentar fiebre y otros síntomas que encuadran dentro de la definición de caso sospechoso. Sin embargo, los estudios preliminares detectaron un cuadro grave de meningitis, aunque las pruebas específicas para descartar ébola continúan en proceso.
El segundo caso corresponde a un hombre procedente de Uganda, quien ingresó a Brasil el 22 de mayo y posteriormente presentó síntomas como tos, escalofríos y diarrea. El paciente permanece aislado en Río de Janeiro y los análisis iniciales confirmaron malaria, aunque las autoridades sanitarias decidieron mantener abierta la investigación epidemiológica.
La situación genera atención debido al brote que afecta a países del centro de África. La Organización Mundial de la Salud declaró recientemente una emergencia de salud pública internacional ante la expansión de una variante poco frecuente del virus, detectada principalmente en la República Democrática del Congo y Uganda.
A pesar de la preocupación, especialistas brasileños remarcaron que la posibilidad de que la enfermedad se establezca en Brasil o se propague por Sudamérica es actualmente muy baja. Los protocolos de vigilancia, aislamiento y seguimiento de contactos fueron activados de manera preventiva para evitar cualquier riesgo sanitario.
Según datos de organismos africanos de salud, el brote ya provocó cientos de muertes y más de mil casos sospechosos en la región afectada. La cepa identificada, denominada Bundibugyo, no cuenta hasta el momento con una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.
El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales o sangre de personas infectadas y solo puede contagiarse cuando el paciente presenta síntomas. Su período de incubación puede extenderse hasta 21 días, motivo por el cual las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia estricta sobre los viajeros procedentes de zonas de riesgo.
Mientras avanzan los estudios de laboratorio, Brasil refuerza sus controles epidemiológicos y sigue de cerca la evolución de ambos pacientes para determinar si se trata de casos vinculados al brote africano o de otras enfermedades ya identificadas.
Brasil investiga dos posibles casos de ébola y descarta, por ahora, un riesgo elevado para la región
Dos hombres que estuvieron recientemente en países africanos afectados por un brote de ébola permanecen aislados en Brasil mientras se realizan estudios para confirmar o descartar la enfermedad. Las autoridades sanitarias sostienen que el riesgo de propagación en Sudamérica continúa siendo bajo.
