Boca volvió a irse silbado de La Bombonera. El empate 1-1 frente a Gimnasia de Mendoza profundizó el malestar de los hinchas, que observan con preocupación el presente del equipo en el torneo Clausura, donde apenas consiguió una victoria en siete fechas y acumula tres igualdades consecutivas como local.
El rendimiento futbolístico, considerado por muchos por debajo de las expectativas, generó reprobaciones desde distintos sectores del estadio. Parte de la bronca apuntó al cuerpo técnico, mientras que otros cánticos se dirigieron hacia la dirigencia y, en particular, hacia el presidente Juan Román Riquelme.
En ese contexto, una imagen llamó la atención: mientras los simpatizantes abandonaban las tribunas, el palco del mandatario bajó sus cortinas y quedó completamente cerrado. Si bien se trata de una práctica habitual en determinados momentos del partido, el gesto fue interpretado por algunos como una señal de hermetismo en medio de la crisis deportiva.
La reacción generó opiniones divididas tanto en el estadio como en las redes sociales. Un sector de los fanáticos minimizó el episodio y lo consideró parte de la rutina habitual, mientras que otro reclamó mayor exposición pública y respuestas concretas frente al momento adverso.
Con los resultados aún sin aparecer y el clima cada vez más tenso en Brandsen 805, cada gesto adquiere mayor dimensión. En un escenario donde las victorias escasean, el silencio dirigencial y las imágenes que deja cada jornada en La Bombonera se convierten en parte central del debate sobre el presente de Boca.
Silbidos en La Bombonera y cortinas bajas: la imagen que expuso el malestar con Boca
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Tras el empate 1-1 ante Gimnasia de Mendoza, el palco de Juan Román Riquelme se cerró mientras los hinchas se retiraban con bronca. La escena reflejó el clima tenso que atraviesa el equipo en el Clausura.