
Investigan una presunta red de caza furtiva tras hallar restos de más de 1.000 guanacos en Chubut

Un allanamiento realizado en un establecimiento rural de Chubut permitió hallar restos óseos que corresponderían a más de 1.000 guanacos y profundizó una investigación por presunta caza furtiva y comercialización ilegal de carne. La causa busca establecer si existía una red dedicada a abastecer a comercios de Esquel, Trevelin y El Bolsón.
El procedimiento se llevó adelante en un campo ubicado sobre la Ruta Provincial 23, cerca de Gobernador Costa, a unos 200 kilómetros de Esquel. Durante la inspección, los investigadores secuestraron armas de fuego, herramientas de faena, balanzas y materiales de empaque que podrían estar relacionados con la actividad investigada.
La medida fue solicitada por el procurador de Fiscalía Ismael Esteban Cerda, en el marco de una causa que apunta a esclarecer el funcionamiento de una presunta organización dedicada a la captura ilegal de fauna silvestre y a la posterior distribución de sus productos.
Un hallazgo que supera los 1.000 ejemplares
Durante el operativo, personal de la División de Investigaciones Policiales de Esquel y de la Comisaría de Gobernador Costa encontró numerosos restos óseos distribuidos en distintos sectores del establecimiento rural.
De acuerdo con la inspección visual, las osamentas corresponderían a más de 1.000 guanacos, identificados como Lama guanicoe. Personal de Criminalística documentó los hallazgos para incorporarlos a la investigación.
La magnitud de los restos constituye uno de los elementos centrales de la causa, ya que podría aportar indicios sobre la escala y la continuidad de la actividad. Sin embargo, las responsabilidades y las circunstancias de los hechos deberán determinarse a medida que avancen las actuaciones judiciales.
Elementos que podrían vincular el campo con otros procedimientos
Otro punto relevante del allanamiento fue el secuestro de bolsas de nylon y cajas utilizadas para el empaque de carne. Según la investigación, esos elementos coincidirían con los incautados el jueves durante un procedimiento realizado en Esquel, en una camioneta vinculada al principal imputado.
La posible coincidencia permitiría profundizar la hipótesis de una conexión entre el establecimiento rural, donde presuntamente se realizaba la faena, y distintos puntos urbanos en los que se habría almacenado y distribuido la carne.
En el campo también se encontraron armas de fuego, reflectores, cuchillos, cortadoras de carne y otros elementos que podrían haber sido utilizados en la actividad investigada.
Buscan reconstruir el circuito de distribución
La investigación intenta establecer el recorrido de la presunta mercadería ilegal, desde la captura de los animales hasta la faena, el traslado y la comercialización en distintas localidades de la región.
Entre los destinos bajo análisis figuran Esquel, Trevelin y El Bolsón. Los elementos secuestrados durante los procedimientos podrían contribuir a determinar si existía una estructura organizada y qué función habría cumplido cada uno de los involucrados.
La causa continúa en etapa investigativa y busca reunir pruebas para esclarecer la presunta red de caza furtiva y comercialización ilegal de carne de guanaco en la región cordillerana.
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