
La crecida de ríos y arroyos mantiene bajo vigilancia a distintas zonas de Neuquén

Las lluvias acumuladas durante los últimos días provocaron un marcado aumento de los caudales de ríos, arroyos y vertientes en distintos puntos de Neuquén. Ante este escenario, los equipos de emergencia reforzaron los monitoreos y las tareas preventivas, especialmente en las localidades cordilleranas.
Villa La Angostura fue una de las zonas más afectadas. Durante la jornada anterior fue necesario evacuar preventivamente a una familia debido al ingreso de agua a su vivienda. En Junín de los Andes continuaron los trabajos en sectores anegados, mientras que en Villa Pehuenia-Moquehue y Aluminé se mantuvo la vigilancia sobre las líneas de ribera y los principales cauces.
En Villa Pehuenia y Moquehue también se implementaron operativos para garantizar el suministro de agua potable, debido al incremento de los caudales y a la gran cantidad de sedimentos arrastrados por los ríos.
En materia vial, un deslave había interrumpido la Ruta Provincial 23 entre Rahue y Pilo Lil. El sector fue habilitado de manera provisoria para los pobladores que necesitaban regresar hacia Aluminé, Pilo Lil u otras localidades, aunque se dispuso que a partir de las 18 volviera a quedar intransitable.
La Ruta Provincial 65, entre la Ruta Nacional 237 y Villa Traful, también fue habilitada luego de permanecer interrumpida durante varias horas por el incremento del caudal de distintos arroyos.
En el norte neuquino persistieron períodos de viento, lluvias débiles y algunas nevadas, condiciones que podían extenderse durante la noche y parte de la mañana del viernes. Por ese motivo, permanecía bajo evaluación la posibilidad de nuevas interrupciones en trazas provinciales, entre ellas la Ruta Provincial 43, que conecta Chos Malal con localidades como Varvarco.
Como parte de las medidas preventivas, distintos municipios suspendieron actividades escolares, eventos de concurrencia masiva y actividades al aire libre. También se dispusieron reprogramaciones y suspensiones del transporte de pasajeros hacia sectores de la cordillera y el norte provincial.
Los equipos de emergencia y los Centros de Operaciones de Emergencias Municipales continuaron trabajando de manera coordinada. En distintas comunidades también se retiraron animales y personas de sectores próximos a las líneas de ribera como medida preventiva.
Las rutas nacionales permanecieron habilitadas, aunque con recomendación de máxima precaución. La Policía reforzó los controles y realizó recorridos preventivos durante la noche y la madrugada para desalentar desplazamientos innecesarios.
Las autoridades recomendaron mantener cargados los teléfonos celulares, contar con iluminación alternativa ante eventuales cortes de energía y extremar los cuidados con el agua potable. El aumento de los caudales provocó un importante arrastre de barro, sedimentos, ramas y troncos, por lo que se pidió evitar el acercamiento a ríos, arroyos y otros cauces.
El pronóstico anticipaba un mejoramiento de las condiciones desde el viernes, aunque podían persistir lluvias de menor intensidad durante el resto del fin de semana.
Más Noticias












